Siento, luego existo
Susana Fuentes

Siento, luego existo

En la época de Platón se consideraba que el hombre tenía voluntad para elegir libremente y que las emociones eran algo inferior, que esté podìa y debía controlar.
Hoy en día se sabe científicamente a través de la neurociencia que son las que nos ayudan a  sobrevivir en este mundo de constante cambio activándose para permitirnos la adaptación al lugar y circunstancias en la que nos encontramos y a enriquecer nuestras relaciones
Como consultora de Gestión del cambio y en mi rol de ayudar a gestionar las emociones de las personas dentro del ámbito organizacional,  creo que éstas a veces  dificultan y otras veces ayudan  a que las relaciones fluyan de manera natural o no. Muchas veces observo que las personas tratan  de reprimirlas e inmediatamente surge en ellos ese pensamiento de “me siento mal ” por no expresarlas. Sin embargo, por más que la trabajan y logran controlar la emoción que los perturba, esta  nunca desaparece del todo. Y lo que vemos, es en denitiva, es que existe una evolución en la emoción.
Traslademos esta evolución a un  proceso de transformación organizacional en el cual  las personas son el recurso más importante para hacerlo efectivo:
” ¿Las organizaciones son  realmente conscientes de  lo que sucede en las personas a nivel emocional cuando se produce un cambio?
” ¿Son capaces de acompañar en este proceso a quienes serán los que promuevan las nuevas ideas propuestas por la misma organización?
” ¿Cómo podemos colaborar para que estas organizaciones sean  emocionalmente conscientes de lo que les sucede a las personas en este proceso?
Para abordar estas  preguntas desde nuestro trabajo de especialistas del cambio ayudamos a las organizaciones a la toma de conciencia de  que gestionar las emociones de una persona es el primer eslabón para potenciar una cadena de productividad.
La organización debe brindar las herramientas correctas que permitan  organizar las emociones en función de pensamientos constructivos y guiando a  la erradicación de aquellas negativas que paralizan al colaborado.
Ninguna transformación es exitosa sin tener en cuenta este primer eslabón y hoy te invito a reflexionar en él.
¿ Alguna emoción para expresarme ?
Podés escribirme a Agostina.pedroni@olivia-la.com Aquí estaré para guiarte por este maravilloso camino evolutivo cargado de emociones fuertes.
Cariños
Por Agostina Pedroni, Consultora de Gestión del cambio de OLIVIA
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Ser OLIVIA, es ser Beyond Limits
Susana Fuentes

Ser OLIVIA, es ser Beyond Limits

Ser parte de Olivia implica ser Beyond Limits, ¿qué significa esto? Significa reconocer y aceptar que hay barreras que impiden alcanzar nuestros objetivos pero que cuando nos proponemos lograr algo, ellas no cuentan. Las saltamos! vamos más allá sin dudarlo.

Ser parte de Olivia significa tener una mirada holística, asumir riesgos, crear e innovar. Es embarcarse en un proceso creativo y de evolución donde no todo es color de rosa. Es entender que todo quiebre genera crisis, incomodidad, pero que toda crisis tiene una segunda cara: la oportunidad.

Ser parte de Olivia es abrazar las crisis y usarlas como propulsoras del cambio. Un cambio que suponga crecimiento, siempre en miras al cliente y a sus necesidades. Porque es en contacto con él dónde uno puede encontrar la solución: “si tratamos de la misma forma a dos personas, de una cosa estamos seguros, a una la estamos tratando mal” (V. Frankl).

Ser parte de Olivia significa pertenecer a una “gran” familia. Dónde las jerarquías se acortan y el egoísmo es vencido por el trabajo en equipo. La renuncia al poder se hace evidente cuando se impone el aprendizaje mutuo y la constante co-construcción. Las individualidades pierden fuerza frente a la gran figura del equipo, dónde se comparte un objetivo común: generar valor.

Ser parte de Olivia es crear experiencias que no necesiten publicidad. Y esto se asocia directamente con nuestro propósito antes mencionado. Buscamos siempre superarnos, agregando un extra a nuestro trabajo. Es por todo esto que no necesitamos promocionarnos activamente, simplemente ponemos todo nuestro ser para que nuestras contribuciones dejen huella en cada paso que damos. Sin avasallar, sin imponer ni atacar a nada ni a nadie en el camino, manteniendo siempre una postura de respeto bajo la premisa de que toda interacción es una oportunidad de aprendizaje.

Ser parte de Olivia es, en síntesis, jugártela por el otro. Un otro que es cliente, compañero, jefe, amigo, quién sea. Es apostar a que el cambio es siempre posible, y que nuestras acciones sin duda producen algún efecto: el batir de las alas de una mariposa puede producir un tornado en el otro lado de la tierra (efecto mariposa).

Por Nicolás Dillon, Consultor de Olivia

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La mirada curiosa de un niño
Susana Fuentes

La mirada curiosa de un niño

Un día mi hijo de 11 años, con sus ojos color celeste muy abiertos, me pregunta: ¿mamá que hacés en tu trabajo?.

Después de dejar de lado la tentación de contestarle algo como “Nada que vos puedas entender…o Te explico cuando seas más grande”, me puse a pensar y llegué a la conclusión de que explicar lo complejo de manera simple, es ni más ni menos lo que hago todos los días en Olivia y específicamente en el área de BPM con mis clientes, así que no podía ser tan difícil encontrar una explicación para él.

Me imaginé todo tipo de respuestas y antes de decir ni “A”, volvió a arremeter con unas preguntas mucho más concretas aún. A ver ¿ Vos ayudas a las empresas, por ejemplo a que vendan sus boletos de avión ? O que construyan computadoras? Qué hacés ma??? Así que volví a respirar 5 segundos y le contesté.
“Mirá, si ..contestando tu primera pregunta…cuando por ejemplo alguien compra un boleto de avión, no sabe que detrás de su compra, hay un servicio muy complejo realizado por personas que deben saber cómo hacer sus actividades de trabajo para que nadie se quede abajo del avión, o para que no se sobrevenda. Esas varias actividades van en un orden o siguen un proceso, que cuando se cumple se logra que exista un cliente feliz. En el diseño de ese proceso interviene mamá y su equipo. Empezando por entender lo que la línea aérea necesita, sus puntos de conflicto interno, sus capacidades y sus incapacidades. Cuando ese proceso es impecable, es muy probable que el que compra ese boleto de avión, no tenga ningún problema en su viaje. Ni antes, ni durante, ni después. Es más…es probable que nadie se de cuenta todo lo que hubo detrás, porque la magia de mi trabajo es que nadie se de cuenta, entendés? Cuando alguien tiene un problema…es porque algo ha fallado en esa cadena. Ahora, si es así y esta persona reclama a la empresa, mamá interviene para que la línea aérea tenga clarísimo ( todo por escrito y en manuales) qué hacer cuando ese cliente o cualquier otro se queja y lograr su satisfacción.
¿ Y eso es todo mamá ? Yo pensé que trabajabas más !
Bueno..aquí si que me puse seria y seguí con mi explicación, aunque a estas alturas quería darle una pelota y mandarlo al patio.
” Bueno, como te expliqué, la línea aérea necesita estar preparada para vender, entregar los productos a los clientes, responder los reclamos y ganar dinero. Mamá y su equipo en Olivia, también forman a las personas para que el cliente reciba lo que se llama valor agregado. Es decir, no sólo les indicamos por dónde ir, ni cómo ir, sino que también los ayudamos de la mano a llegar a donde quieren llegar. Obvio que previamente esta empresa, mediante sus directores definió cuáles son las grandes actividades en las que quieren estar preparados para ser los mejores. Ahora, entendiste ? ”
– Obvio !!! aunque con mucho menos te hubiera entendido igual ma… Me volvió a mirar con sus enormes ojos y sin decirme nada, salió al patio corriendo detrás de su pelota.

Qué ganas me dieron de volver a ser niño !

Les deseo muy feliz día a todos los que lo son y los que llevan uno adentro …

By Claudia Orozco Lino, BPM Manager de Olivia

claudia.orozco@olivia-la.com

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"¿ Todavía no conociste a nuestro DT ?"
Susana Fuentes

“¿Todavía no conociste a nuestro DT?”

Hoy les vamos a hablar de Jero “una persona multifacética con tendencia a querer hacer todo al mismo tiempo” que se ha convertido en nuestro mejor DT. O dicho de otra manera, en el que sabe hacer más en menos tiempo y con el mismo equipo.

Nuestro DT no nació DT obviamente. Aprendió a buscar la solución a los problemas cotidianos de modo eficaz, creativo y concreto, el día que se hizo el mejor amigo de las metodologías ágiles. Y nos enseñó a todos.

Aprendimos a manejar las expectativas propias y ajenas, hablando sin rodeos e integrando a todo el equipo. Aprendimos a anticipar los temas, encontrar soluciones inmediatas y asumir protagonismo y compromiso en el acto ( o en la cancha…por decirlo de otra manera ).

En el campo de la consultoría , aprendimos a no repetir actividades, a no gastar energía de más y dejar de sub aprovechar la tecnologia. Ese mix fatal, nos estaba convirtiendo en más lentos que taxi al aeropuerto de Guarujos un viernes 6 PM !

En resúmen aprendimos a tener solo la documentación necesaria • Simplicidad • Análisis como una actividad constante • Diseño evolutivo • Integración y Testeos diarios

Obviamente, no existe una metodología ágil universal para hacer frente con éxito a cualquier proyecto. Toda metodología debe ser adaptada al contexto del proyecto (recursos técnicos y humanos, tiempo de desarrollo, etc ). Hoy sabemos bien qué reglas y metodologías ágiles aplicar para cada caso ( no se puede usar ciegamente siempre las mismas cuando el contexto de cliente a cliente es tan diferente).

Hemos creado nuestra propia “metodología Agil by @Olivia “

No sólo cambiamos algunos aspectos de la metodología de gestionar proyectos, sino que fundamentalmente cambiamos la dinámica de los equipos y dotamos de agilidad a nuestros clientes para poder cumplir sus proyectos en tiempo y forma. Contrario a cualquier receta, aceleramos la aparición de conflictos y también su resolución, apoyado en nuestras practicas de facilitación de conflictos integrada a nuestras metodologías de change management.

Hoy a los proyectos de TI los hemos convertido no sólo en una promesa de agilidad sino en una realidad, que permite ahorrar tiempo y costo.

Antes de terminar, te dejo con un ejercicio que nos dejó nuestro DT, para que saques tu propias conclusiones. Ahí va…

Toma un lápiz y en una hoja escribe el numero 1 y a su lado escribas la letra A. Debería quedarte de la siguiente manera 1 A.

Lo que te pido ahora es que tomes un cronometro y cuentes cuanto tardas en completar del 1 al 10 y de la A a la J. Primero toma el tiempo completando todo a la vez, por ejemplo 1 A, 2 B, 3 C, ETC y luego primero la columna de números y posteriormente la columna de letras.

Si te pasó lo mismo que a mí, donde encuentras que haciendo una cosa a la vez optimizas tiempo y enfocas tu atención en un objetivo, entenderás por qué todos hemos adoptado la agilidad como “ la forma” de tener un proyecto exitoso

Para saber más aún sobre los buenos resultados que esta metodología trae aparejados, mira las estadísticas de “The CHAOS Manifesto” the Standish Group, sobre el éxito de los proyectos ágiles por sobre los tradicionales.

 

¿Cuantas etapas tiene tu proyecto? Cuanto tiempo y dinero le dedicas? ¿Estas avanzando por columnas o estas avanzado tratando de cumplir tareas?

Podés preguntarnos a contacto@olivia-la.com

By Olivia Team

 

 

 

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Nuestro driver motivacional, qué dispara ?
Susana Fuentes

Nuestro drivers en la motivación ¿Qué dispara?

Si nos ponemos a mirar a nuestro alrededor, y a pensar en nuestra vida diaria, descubriremos que, inexorablemente, día a día, de forma consciente, o inconsciente, estamos estrechamente influenciados y modelados por la fuerza de nuestra motivación empresarial.

Ahora bien, ¿cuáles serían los “drivers”, los motores que la disparan?

Pensemos en un ejemplo muy sencillo: cada mañana, cuando nos despierta ese desagradable ruido del despertador, ¿qué es lo que sentimos?, ¿qué es lo que pensamos? En muchos casos, probablemente, asociemos ese momento a instancias muy poco placenteras, como es la toma de conciencia de que comienza el “gobierno de nuestra responsabilidad”, que tenemos que levantarnos para despertar a nuestros hijos, prepararles la leche, encargarnos de su logística para llegar al colegio, a la vez que ponernos en condiciones mínimas aceptables para “salir a enfrentar el día” (acá se entiende que este código suele ser muy laxo, incluyendo en algunos casos el “como-maquillarse-en-3-minutos-esperando-el-tren”, hasta el módulo “sin peluquería ni a la esquina”), en fin, todas esas tareas cotidianas “agobiantes” que muchas veces percibimos como una carga negativa inexorable que nos toca llevar…

Pero, ¿habrá otras situaciones, otros elementos, otras emociones y sensaciones que nos hacen realmente disparar lo que llamamos “la motivación”?

Por empezar, ¿qué es la motivación? La Real Academia Española nos la define como “Acción y efecto de motivar”. A su vez, motivar sería la “Causa” o “Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona”.

O sea, hablamos de causa, de origen, de esa explicación causal que nos permite entender qué es lo que realmente hace que podamos “encender nuestro motor”.

Por otra parte, hablamos también de “motivación extrínseca” y “motivación intrínseca”. La primera es aquella que se estimula desde el exterior, es decir, no nace en nosotros mismos. Se trata de estímulos que recibimos para llevar adelante una acción, o bien también estímulos “negativos” para que dejemos de hacer determinadas cosas.

Por ejemplo, un premio por presentismo sería un estímulo externo tendiente a incentivarnos para que todos los días vayamos a trabajar en el horario pactado. En cambio, las multas de tránsito por exceso de velocidad serían incentivos negativos para que respetemos los límites de velocidad permitida.

Pero, ¿qué es lo que realmente nos moviliza? ¿De qué manera se activan esos mecanismos internos que nos llevan a transformarnos, a superar todo tipo de limitaciones y a lograr realmente “sentirnos realizados”?

Creo que este último concepto encierra gran parte de la explicación. Nos lleva a reflexionar sobre nuestra esencia como seres humanos, nuestros valores, nuestro sentido, nuestro propósito y nuestra misión en la vida.

Cuando aceptamos el desafío de navegar libremente por nuestro interior, cuando nos permitimos tomarnos un breve tiempo de reflexión sobre nosotros mismos, me parece que es ahí donde realmente podemos descubrir nuestros “drivers” particulares.

Y esos drivers son las respuestas que cada uno de nosotros tiene en su interior. Es sólo cuestión de focalizarnos en ellos, en bucear, en descubrirnos.

¿Para qué estamos? ¿Cuál es el propósito de nuestra vida? ¿Queremos formar una familia? ¿Queremos ser los profesionales más brillantes y exitosos? ¿Queremos salvar al mundo, o a nuestra sociedad, o ayudar a nuestra comunidad? ¿Qué es ese “algo” que nos hace vibrar esa fibra interna que todos tenemos? ¿Qué es lo que nos moviliza, da sentido a nuestras vidas? Y, por otro lado, ¿qué es lo que nos frena, nos obstaculiza para llevarlo adelante?

Si hallamos la respuesta a esas preguntas, creo que habremos encontrado nuestro “driver motivacional”, o al menos comenzaremos a percibir los motivos y la brecha que nos separa del mismo.

Entonces, cuando suene el despertador, en lugar de sentir un ruido molesto, pensemos en nuestros drivers y seguramente el panorama va a cambiar: veremos que está por comenzar otro gran día, que nos permitirá volver a descubrir quiénes somos auténticamente, que nos permitirá ejercitar nuestro propósito, llevar adelante nuestra misión. Se nos estará presentando otra oportunidad más, maravillosa y única, para que seamos lo que queremos ser, para que hagamos todo lo posible para sentirnos realizados, para que respondamos a nuestro propósito, para que seamos auténticos, para que seamos nosotros mismos, llevados al límite de nuestro potencial.

¿Ya reflexionaste sobre tu driver motivacional en una empresa ¿Descubriste la brecha que te separa para poder llevarlo adelante? ¿Te gustaría compartirlo con nosotros? Te invitamos a hacerlo aquí.

By María Michalowski, Gerente de Consultoría de Olivia

maria.michalowski@olivia-la.com

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