Ser OLIVIA, es ser Beyond Limits

Ser parte de Olivia implica ser Beyond Limits, ¿qué significa esto? Significa reconocer y aceptar que hay barreras que impiden alcanzar nuestros objetivos pero que cuando nos proponemos lograr algo, ellas no cuentan. Las saltamos! vamos más allá sin dudarlo.
Ser parte de Olivia significa tener una mirada holística, asumir riesgos, crear e innovar. Es embarcarse en un proceso creativo y de evolución donde no todo es color de rosa. Es entender que todo quiebre genera crisis, incomodidad, pero que toda crisis tiene una segunda cara: la oportunidad.
Ser parte de Olivia es abrazar las crisis y usarlas como propulsoras del cambio. Un cambio que suponga crecimiento, siempre en miras al cliente y a sus necesidades. Porque es en contacto con él dónde uno puede encontrar la solución: “si tratamos de la misma forma a dos personas, de una cosa estamos seguros, a una la estamos tratando mal” (V. Frankl).
Ser parte de Olivia significa pertenecer a una “gran” familia. Dónde las jerarquías se acortan y el egoísmo es vencido por el trabajo en equipo. La renuncia al poder se hace evidente cuando se impone el aprendizaje mutuo y la constante co-construcción. Las individualidades pierden fuerza frente a la gran figura del equipo, dónde se comparte un objetivo común: generar valor.
Ser parte de Olivia es crear experiencias que no necesiten publicidad. Y esto se asocia directamente con nuestro propósito antes mencionado. Buscamos siempre superarnos, agregando un extra a nuestro trabajo. Es por todo esto que no necesitamos promocionarnos activamente, simplemente ponemos todo nuestro ser para que nuestras contribuciones dejen huella en cada paso que damos. Sin avasallar, sin imponer ni atacar a nada ni a nadie en el camino, manteniendo siempre una postura de respeto bajo la premisa de que toda interacción es una oportunidad de aprendizaje.
Ser parte de Olivia es, en síntesis, jugártela por el otro. Un otro que es cliente, compañero, jefe, amigo, quién sea. Es apostar a que el cambio es siempre posible, y que nuestras acciones sin duda producen algún efecto: el batir de las alas de una mariposa puede producir un tornado en el otro lado de la tierra (efecto mariposa).

Por Nicolás Dillon, Consultor de Olivia