Olivia

Tomar decisiones desde la grandeza

En todo el mundo, en todos los idiomas, en todos los sectores, en todas las noticias, en todas las conversaciones. La nueva realidad que nos toca vivir está marcada por el encierro en nuestros hogares, los niños sin escuela, sin tener contacto físico con nuestros seres queridos que no conviven con nosotros en nuestro hogar, intentando gestionar nuestros negocios a distancia o bajo nuevas modalidades, y con enormes sectores de la economía totalmente paralizados.

Ningún pronóstico de ningún economista, ningún presupuesto nacional, y ningún plan empresario preveían esta realidad. Con lo cuál todos los planes que diseñamos, discutimos y aprobamos a comienzos del año, ya no existen. Nos encontramos con esta crisis, con esta nueva realidad en forma inesperada, cuyo origen y razón de ser realmente desconocemos, pero nos reconfigura nuestra operación en la empresa y nuestra vida en general. Podemos aprender que tan bien, o tan mal, estábamos preparados cómo organización para enfrentar una crisis, y hacer los análisis retrospectivos que necesitemos hacer para protegernos a futuro. Sin embargo, así cómo nos “encontramos” con esta realidad, las consecuencias y la salida de esta crisis dependen de las decisiones que tomemos. La salida de esta crisis no vendrá de la “divina providencia”, sino de decisiones de personas de carne y hueso que se juegan por una alternativa en lugar de otra, que eligen un camino para seguir, descartan otros, y producen nuevas realidades cómo consecuencia de sus decisiones. Esto es lo que ocurrirá en las empresas, dónde ninguna tiene el futuro asegurado, sino que dependen del ingenio humano, del temple y la grandeza de sus líderes para estar y participar activamente en el mundo post pandemia.

En todos lados se hablaba de transformación digital, trabajo remoto, y varias innovaciones más, y se ejecutaban proyectos de implementación durante años, para que ahora de un día para otro se configure en la nueva norma. La transformación se aceleró. El cambio es rotundo. El cambio “nos tocó”. Es hora de protagonizar la transformación hacia el lugar que cómo líderes queremos que se dirija el futuro. Tomemos decisiones en ese sentido. Es hora de protagonizar el DDC1 (día 1 después de corona) que será diferente al día anterior del confinamiento por covid-19. Toda decisión y acción que hagamos en este instante quedará en la retina de nuestra gente para siempre. Eso es lo que las crisis profundas cómo éstas provocan. Este proceso transformacional requiere entonces que se tomen las decisiones desde la grandeza. Es inútil y pequeño intentar “recuperar” algo del plan de negocios de este año. Está en juego algo más profundo. Está en juego el sentido de nuestras organizaciones, de nuestras empresas. No importa el tamaño de la empresa cómo medida de éxito para afrontar y salir de esta crisis. Sino su capacidad de adaptación e innovación para liderar la nueva realidad, y crear el futuro DDC1. Y esto lo deciden personas. Seres humanos. Ingeniosos, libres, creativos, comprometidos, profundamente humanos y decididos.

Alberto Bethke, socio y CEO de OLIVIA