Brasil y el acuerdo comercial entre el MERCOSUR y la Unión Europea

(Transcripción de nota original en portugués)

A fines de junio de 2019 se firmó en Bruselas un acuerdo comercial entre el MERCOSUR y la Unión Europea (UE).

El acuerdo marca un hito histórico en la relación entre estos agentes, que en conjunto representan alrededor del 25% del PIB mundial y un mercado de 780 millones de personas.

En un momento de tensiones e incertidumbres en el comercio internacional, este movimiento subraya el compromiso con la apertura económica y el fortalecimiento de las condiciones competitivas en varios segmentos.

El acuerdo comercial con la UE será una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo, que abarca tanto cuestiones arancelarias como reglamentarias, como servicios, contratación pública, facilitación del comercio, obstáculos técnicos, medidas sanitarias y fitosanitarias y propiedad intelectual.

En cuanto a Brasil, el acuerdo traerá características distintivas a varios de nuestros productos, como cachazas, quesos, vinos y cafés. Además, garantizará el acceso efectivo a diversos segmentos de servicios, como comunicación, construcción, distribución, turismo, transporte y servicios profesionales y financieros. Por ejemplo, en la contratación pública, las empresas brasileñas obtendrán acceso al mercado de licitaciones de la UE, que se estima en US $ 1,6 trillones.

Hagamos algunas preguntas estratégicas que las empresas públicas y privadas debieran hacerse para aprovechar esta oportunidad gigantesca:

• ¿Tenemos claro el posicionamiento de los productos o servicios que vamos a ofrecer, como en el caso de las cachazas o el café?

• ¿Tenemos dominio sobre los nuevos canales o condiciones de acceso para capturar valor y ganar el mercado europeo?

• En el sector público, por ejemplo, ¿sabemos cómo utilizar de manera productiva y eficaz los productos o servicios del exterior que ahora tenemos disponibles en mejores condiciones?

• ¿Cómo podemos exportar nuestras fintechs que son referentes en el exterior?

• ¿Está nuestra cultura organizativa preparada para las demandas competitivas del nuevo mercado ampliado?

Si bien es necesario elaborar las respuestas a todas las preguntas técnicas y pragmáticas, serán las personas, individual y colectivamente, quienes liderarán los procesos de ideación, discusión, desarrollo y ejecución de las alternativas seleccionadas, por lo que son ellas quienes deben ser el foco de todas las miradas. Además de la atención que debemos prestar a los procesos y las tecnologías, el éxito de todas las organizaciones afectadas estará en la capacidad de las personas para transformar sus negocios y sus productos y servicios para la satisfacción de los clientes en este nuevo mercado de 780 millones de personas.

Es en este contexto positivo de nuevas oportunidades que las organizaciones públicas y privadas deben crear y gestionar su propio proceso de transformación e innovación, redefininiendo su cultura organizacional para que sea funcional a los nuevos desafíos. Esta redefinición de hecho, debe ser el primer cambio, de todos los que necesitamos hacer, para aprovechar con éxito esta enorme vía de oportunidades que se abre para todos nosotros ahora. Eso si, esta redefinición cultural requiere una mirada crítica sobre el funcionamiento de nuestras organizaciones hoy y definir qué atributos debe tener esta nueva cultura, cuestionando la estructura organizativa, la comunicación y el liderazgo. Sólo a partir de allí, iniciar el proceso de cambio.

Consíguelo o déjalo!

Reynaldo Naves, socio y director ejecutivo Olivia Brasil